Falsas Pizzas de Pan árabe

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A la hora de reunirse con amigos, nadie puede negar que la pizza es una de las opciones preferidas por la mayoría. A sólo un llamadito de distancia, nuestro delivery amigo nos deja en la puerta de casa varias cajas embebidas en deliciosa grasa, conteniendo pizzas con poca (o nada) de salsa de tomate, el queso corrido hacia un costado, una panceta de color dudoso y hojas de albahaca bien machucadas.

Para aquellos amantes de la pizza fácil que se han cansado de situaciones como esta y que, como nosotros, no tienen ni idea de cómo hacer la masa casera, hoy les presentamos esta opción facilísima de reproducir y que en muy poquito tiempo les permitirá armar un sinfín de pizzitas individuales al gusto y medida de cada comensal.

Para compartir con familia y amigos, o simplemente para disfrutar en cualquier ocasión en la que tengan ganas de comer algo rico sin hacer tanto esfuerzo, estas pizzitas resultan una forma estupenda de salir del paso, dando rienda suelta a la imaginación a la hora de combinar ingredientes.

Falsas Pizzas de Pan árabe


Ingredientes



  • Pan árabe (tantos como pizzitas quieran)
  • Salsa de tomate (nosotros usamos una salsa Napolitana, para más sabor)
  • Tomates deshidratados
  • 3 portobellos
  • Un puñado de hojas de rúcula
  • Un puñado de hojas de albahaca
  • 4 fetas de queso brie
  • 100 gr. de provolone rallado
  • 3 fetas de panceta
  • 3 fetas de jamón cocido (nosotros usamos ahumado)
  • 1 cebolla chiquita
  • Aceite de oliva
  • Pimienta

Preparación






Precalentamos el horno a fuego fuerte.

Con agua hirviendo, hidratamos algunos tomates secos.

Cortamos las cebollas en pluma y los portobellos en rodajas finas.
En una sartén, colocamos un poco de manteca y salteamos las cebollas y los hongos con un poquitito de sal hasta que se ablanden y tomen color. Retiramos y reservamos en un bowl.

En la misma sartén, colocamos las fetas de panceta sin materia grasa alguna y salteamos hasta que comiencen a crujir (no se pasen porque luego van al horno sobre la pizza). Reservamos.

Colocamos una cucharada generosa de salsa napolitana como base de cada pan.
Por encima, iremos probando distintas combinaciones de ingredientes. Estas fueron las nuestras:

  • Brie + tomates secos + rúcula
  • Provolone + cebollas y hongos salteados
  • Provolone + jamón cocido ahumado
  • Provolone + panceta crispy + albahaca

Luego de armar cada pancito con los ingredientes que elijan, les agregamos a todas un poco de pimienta por encima y un toquecito de aceite de oliva y las llevamos al horno SIN las hojitas de rúcula y albahaca, que colocaremos frescas al final.

Mientras nuestras pizzitas están en el horno y el quesito se derrite lentamente, podemos ir separando y lavando las hojas de rúcula y de albahaca.

Una vez listas (aproximadamente 10 minutos a fuego medio), retiramos nuestras pizzas del horno y cubrimos con las hojas frescas. Presentamos sobre una tabla de madera y llevamos a la mesa.

Su-per-ea-sy.

Fuente

Una idea que encontramos en Comer y pasarla bien, el librito de Narda Lepes.

De fondo


Turn on the Bright Lights, de Interpol.

1 comentario: Deja un comentario

  1. megusta la receta como puedo para registrarme

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