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Comer en Florencia: All’ Antico Vinaio

Cuando hicimos nuestra investigación pre viaje vía TripAdvisor sobre los restaurantes más populares de Florencia, encontramos que los chicos de All’ Antico Vinaio se llevaban -por lejos- el número 1. ¿El secreto? Un ambiente relajado y semi-al-paso, sin mesas ni mozos, que ofrece no sólo una barra cargadísima de tapas y mini bocaditos entre los cuales elegir, sino también la posibilidad de armar tu propio sándwich con cualquiera de los fresquísimos productos expuestos en el local. Como si todo esto fuera poco, una mesa de madera en la entrada invita a servirse una copa de vino (o dos, o tres..) completando así el “combo Vinaio”, a puro chillax florentino.

El flaco que nos atendió (que dicho sea de paso se parecía mucho a Thom Yorke) nos instó a servirnos por nuestra cuenta, disfrutar de la comida sentados en alguno de los taburetes distribuidos en el interior del lugar (o bien en la vereda, junto a los lugareños y otros turistas) y pagar luego en función de lo consumido.
¿Quieren un buen tip? Dejen que sean ellos quienes les recomienden qué probar! (obvio que todo)

Eso sí, no se dejen amedrentar por la cantidad de gente que verán apostada en la barra y en la puerta (entiendan que el lugar es muy conocido y siempre está lleno), porque el servicio es impecable de rápido y los chicos se zarpan de amables. Sean pacientes. En definitiva, están de vacaciones paseando por Florencia! ¿Qué apuro hay?










La relación precio-calidad es excelente: los paninis €3,50 y las focaccias €4. Por unos módicos €16, nosotros cenamos un polpette miste (de papa), una focaccia de porchetta y otra con salami, una tapita con pasta de peperoncino dolce, otra con queso gorgonzola y una más con pasta de tartufo (trufa), dos copas de vino tinto y una coca cola, más una mega focaccia de prosciutto, gorgonzola, rúcula y pasta de peperoncino dolce, que de cerdos nomás nos llevamos para seguir comiendo en el Hostel.

Como una vez no fue suficiente, la noche siguiente (y la última que pasaríamos en Florencia), decidimos volver. En esa oportunidad descubrimos que justo enfrente hay una especie de roticería con un banquito habitualmente vacío en donde también podes sentarte a comer las cosas del Vinaio. Ya que estábamos ahí cerquísima de tanta comida rica, a la focaccia de prosciutto, rúcula y tomates secos que elegimos para este bis, le sumamos una porción de una especie de revuelto de gramajo y dos cuadrados de polenta frita que estaban espectaculares. Y cervecita. Y obvio que vino. MUCHO vino.

Esa segunda noche la rematamos caminando por las calles de Florencia con una linda borrachera, comiendo primero unos helados de GROM (justo cuando empezábamos a pensar que no sería posible encontrar en Florencia una heladería que valiera la pena como todas las que visitamos en Roma, este lugar nos probó equivocados) y, finalmente, disfrutando de nuestro MEGA guilty pleasure, un exquisito cannoli siciliano. BOOM! La mejor noche del mundo, infinito punto rojo.

Via dè Neri 65/R, Florencia, Italia
055-2382723
Abierto de Lunes a Sábado, de 10 a 22hs.
Domingos, de 10 a 16 hs.
All’Antico Vinaio en TripAdvisor

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