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Comer en Praga: Terasa U Zlaté Studně

Terasa U Zlaté Studně es el lujoso restaurante del Golden Well, un hotel boutique con una ubicación excepcional, justo debajo de las murallas del Pražský hrad de Praga.
¿Qué decirles de nuestra cena allí? Simplemente magnífica. Fue como salida de un cuento de hadas gastronómico.

Pero mejor si empezamos por el principio.
El preludio de esa noche fue una jornada larguísima. Era nuestro último día en la ciudad y aún nos quedaban muchas cosas por conocer. Luego de una cuidadosa selección, marcamos los destinos en el mapa y salimos a por ellos.









  • Arrancamos bien temprano visitando la imponente Nuestra Señora de Týn (Týnský Chrám), ubicada en pleno centro de la ciudad. De marcado aspecto gótico, esta Iglesia es la más importante (y la más visitada) del Barrio Viejo de Praga. Dicen por ahí que sus dos torres (asimétricas) representan el lado masculino y femenino del universo.
  • Seguimos con la Sinagoga Vieja-Nueva (Staronová synagoga), uno de los monumentos góticos más antiguos que logró sobrevivir a las tantas vicisitudes bohemias. Cuando fue creada en el año 1270 recibió el nombre de Sinagoga “Nueva” (para eventualmente volverse también “Vieja”). Aún puede encontrarse allí la silla del rabino Löw, el creador del mítico Golem de arcilla.
  • Llegó el turno de adentrarnos en el Antiguo Cementerio Judío (Starý židovský hřbitov), uno de los lugares más importantes del patrimonio judío de Praga. Debido a la evidente falta de espacio, las lápidas se encuentran casi apiladas unas con otras, enredadas por la vegetación. Si bien actualmente hay visibles alrededor de 12.000 lápidas, se estima que el número de personas enterradas allí asciende casi a 100.000. Realmente impactante.
  • Cambiando completamente el enfoque, nuestro siguiente destino fue el Hotel Josef. Diseñado por la reconocida arquitecta checa Eva Jiřičná, fue el toque de arquitectura moderna de la jornada. La perlita: la escalera en espiral que hizo valer nuestra visita. 
  • Después de pasar por el hostel y tomarnos un pequeño break, salimos de nuevo a la carga en dirección a la Torre Petřín. Al bajar del funicular que nos dejó en la cima de la colina, nos encontramos con un bellísimo Jardín de Rosas (Růžová zahrada) que nos recordó al jardín de la Reina de Corazones.

Media hora de distancia nos separaba de nuestra reserva, por lo que decidimos emprender la retirada.
A lo largo de nuestro descenso de la colina por una escalera que serpenteaba al infinito, la atmósfera nos envolvía húmeda y plomiza, digna de un cuento corto de Stephen King (casi como aquel mediodía que conocimos De Kas en AMD).
A medida que nos adentrábamos más y más en esa especie de bosque encantado, una suave llovizna refrescaba nuestros corazones aventureros. Estábamos solos, casi perdidos y un poco mojados. Romántico es poco decir.

Llegar a Terasa U Zlaté Studně al cabo de un día tan maravilloso fue la frutilla de la torta.
Su entrada nos esperaba al final de una de las tantas callecitas empedradas del Distrito Pequeño, como si fuera un secreto reservado para unos pocos.

Lo primero que nos cautivó cuando subimos a la terraza donde habían preparado nuestra mesa fue la increíble vista panorámica de Praga. Era la mismísima definición de breathtaking: los pintorescos tejados terracota de Malá Strana, las cúpulas de las iglesias que resaltaban con su color verde claro, la oscura Prašná Brána… todo el cielo bohemio se abría ante nosotros como una postal encantadora.

En cuanto al servicio, cada detalle estuvo cuidado al extremo: desde las oshiboris tibias que nos esperaban en la mesa cuando llegamos, hasta que nos ofrecieran conservar el menú impreso para poder tomar nota de nuestra experiencia gastronómica con mayor comodidad.

Ni que hablar de la increíble bandeja de panes tibios que nos acercaron antes de la comida para ir entreteniendo el estomago: Ale eligió una rodaja de pan de semillas de calabaza y otra con tomate, mientras que yo pedí una de pan dulce con nueces y chocolate y otra con cebolla. ¡Qué delicia! Creemos que no hay nada mejor que abrir el apetito con un rico bocado de pan con manteca, incluso antes de una cena tan elegante como esta.

Shall we begin?



















  1. Amuse Bouche: Halibut mousse – Cucumber carpaccio – Imperial caviar
    Acompañado por: Taittinger Brut Réserve NV – Champagne / France
    Pequeño bocado de sutil sabor a mar con el que abrimos la degustación. El carpaccio de pepino aportaba un agradable toque fresco al final.
  2. Flame frilled Sea Scallops with Rosé Champagne Jelly and Strawberry carpaccio
    Acompañado por: Sauvignon Blanc – Late harvest, Vinařství Marcinčák – Czech Republic 2008
    Las vieiras, espléndidas, estaban en perfecto equilibrio con la gelatina de champagne y el carpaccio de frutilla, que aportaban dulzura y acidez.
  3. Duck Liver Terrine “Foie Gras” garnished with Chocolate “Valrhona”, served on Pear Jelly flavoured with “Williamine Liqueur” & Homemade Brioche
    Acompañado por: Hibernal – Selection of berries, František Mádl – Czech Republic 2006
    Una tríada visualmente bella que nos hizo bailar el gusto a cada bocado. Bajando a detalle, en la gelatina de peras podían sentirse los pequeños trocitos de la fruta. Una delicadeza!
    El foie gras cubierto con chocolate fue de lo mejor que probamos en la noche (y en nuestra vida).
  4. Poached Halibut in olive oil “Lakudia” completed by Snow Peas, White Asparagus, Tomato concassé and toped with Coriander Foam
    Acompañado por: Frankovka Rosé – Cabinet, František Mádl – Czech Republic 2010
    Los platos llegaron a la mesa tapados, por lo que al descubrirlos nos alcanzó todo su aroma, especialmente el del cilantro, que fue también el sabor más predominante. Las verduras crocantes eran un buen contraste para la consistencia tierna del halibut.
  5. Small intermezzo: Homemade Lime Sorbet
    Justo antes del último plato, nos acercaron a la mesa dos sorbets de lima con los que refrescamos nuestro paladar.
  6. Roasted Rack of Fallow Deer adorned with Golden Caramelized Peaches, Wild Oyster Mushrooms, Grand Veneur Sauce and Berries.
    Acompañado por: Grand Cuveé André – “Barrique” Late harvest, SSVP – Czech Republic 2006
    Rosada y en su punto justo, la carne tenía un sabor estupendo. Los duraznos caramelizados y las frambuesas eran la compañía perfecta para el ciervito.
  7. Traditional Panna Cotta from “Tonka” beans served with Tropical soup and Fresh Litchi
    Acompañado por: Nivole Moscato Asti DOCG, Michele Ciarlo – Italy
    La textura era ligera, casi aterciopelada, y la sopa tropical sobre la que estaba servida era todo lo refrescante que esperábamos. El litchi, exótico fruto de un árbol de origen chino, nos sorprendió con su dulzura floral. La combinación de los tres elementos resultó en un postre fresco y maravilloso que nos cautivó.
  8. Homemade praliné du Champagne
    Acompañado por: Brandy “Jaime” 30 años, Miguel Torres – Spain
    La frutilla del postre fue el brandy español de 30 años que nos trajeron dentro de una singular jaulita, como último paso del menú degustación. Su sabor, complejo y persistente, no se parecía a nada que hubiéramos probado antes. Acompañaban dos coquetos pralinés de almendra tostada, prolijamente dispuestos en una bandeja junto a una rama de canela, un anis estrellado y una rodaja de naranja deshidratada.

La perlita

Terasa U Zlaté Studně es considerado como a Comfortable and Pleasant Restaurant por la Guía ViaMichelín.

La perlita (bis)

Justo antes del postre, el fresquito de la noche comenzó a sentirse con mayor intensidad. Como si hubieran adivinado mi pensamiento (algo que pasó mucho durante el devenir de esa noche), se acercaron para prender una estufa pequeña dirigida directamente a nuestra mesa. También me ofrecieron una manta (estilo frazadita) con la que cubrirme. Y con lo que me gusta hacer la digestión calentita, obvio que la acepte gustosa.

Para darle un bis al cierre, pedí un Sweet Berries Tea, cuyo delicado sabor a frutos rojos me acompañó en la boca durante todo el camino de vuelta al hotel.


En resumen: Una velada exquisita en un lugar mágico.

U Zlaté studně 166/4, 118 00, Praga, República Checa
+420 257 533 322
restaurant@goldenwell.cz
Abierto de 7 a 11hs. y de 12 a 23hs.
Terasa U Zlaté Studně en TripAdvisor

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