Comer Afuera

Ninina Bakery

Era uno de esos domingos de lluvia en los que nos hubiera encantado quedarnos haciendo fiaca en la cama hasta bien entrado el mediodía, pero un tentador mensaje de texto cambió el rumbo de nuestra mañana: “¿Qué les parece si salimos de brunch?”. Después de eso, el gris afuerino ya no parecía tan gris y lo copioso de la lluvia poco a poco se fue disipando.

Elegimos Ninina Bakery porque, de un día para el otro, toda la gente a nuestro alrededor se había puesto de acuerdo en recomendarnos “una panadería divina y nueva ahí en el centro de Palermo, donde hacen unas cosas riquísimas”. Después de hurgar un poco online y constatar que también ofrecían brunch, la decisión estaba tomada.

Como en uno de esos dibujitos animados en los que el protagonista de
turno se eleva absorto tras la huella de un aroma que se dibuja en el
aire, entramos a Ninina siguiendo ese perfume tan particular a pancito
recién horneado y café espresso que se percibía ni bien cruzar la puerta de entrada.













Por dentro, el lugar es amplio y profundo. El espacio se conforma de mucha madera clara y marmol, siendo el blanco y el negro los colores que acompañan todo. El inmenso salón -dividido por una gran abertura de vidrio- se extiende hasta el corazón mismo de la cocina, en donde uno también puede sentarse a comer mientras disfruta del show del making of.

Ninina es una dulce canción que Emmanuel, uno de los dueños, escribe todos los días para su mamá Marta y su abuela Selvi,
las dos grandes musas reposteras en cuyas recetas se inspiran las deliciosas tortas y budines que con orgullo se exhiben en las
vitrinas.

Como no podía ser de otra manera, nos sentamos en la mesa comunal ubicada en la cocina, bien entre las mezclas para waffles y los bollitos de pan todavía levando. Y en un completo arrebato de gula no sólo pedimos el brunch (café con leche, licuado de durazno y naranja, canasta de panes artesanales calentitos, huevos de campo revueltos con jamón crudo y rúcula, y un waffle con frutas frescas), sino también algunos “extras” por si nos quedábamos cortos: un segundo licuado, una porción de Madame Chantilly (genoise de vainilla, crema chantilly, frutillas y merengue roto) y una hamburguesa de carne con topping de panceta, palta, tomates secos y cebolla colorada, con un aderezo de barbacoa y papas rústicas.

Comimos muy bien y la atención fue super amable. En resumen, pasamos una regia mañana de domingo, como dios manda. Y así fue como empezamos a formar parte de ese gran grupo de gente que recomienda Ninina como “una panadería divina y nueva ahí en el centro de Palermo, donde hacen unas cosas riquísimas”.

Gorriti 4738 (Palermo)
4832-0070
info@ninina.com
Abierto de Martes a Viernes, de 8 a 21hs.
Sábados, Domingos y Feriados de 9 a 21hs
Ninina Bakery en Guía Óleo
Ninina Bakery en TripAdvisor

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