Comer Afuera

Burger Joint

Hubo un sábado no hace mucho en que nos dieron ganas de almorzar afuera, llevando a nuestro futuro koodie a cuestas. La idea era encontrar un lugar no muy fancy, relativamente cerca de casa, con rica comida y que fuera bebito friendly (será mucho pedir…?). Revolviendo entre las recomendaciones de Allie Lazar llegamos hasta Burger Joint, una hamburguesería entre trash y cool que parecía ser justo lo que estábamos buscando.

Un amigo de la casa -que con valentía se ofreció a acompañarnos- nos pasó a buscar con el auto y terminó con el baúl cargado de bártulos: cochecito, huevito, bolsito con pañales, juguetitos… the full monty. Quince minutos más tarde, ya estábamos en camino para el lado de Plaza Serrano.

Vamos de paseo… pi-pi-pi…

Llegar temprano (12.45) fue lo mejor que pudimos haber hecho. El lugar estaba aún vacío, por lo que pudimos elegir el espacio que más se adecuara a nuestras necesidades: una mesita adentro pero con salida a la vereda, que nos permitió acomodar el cochecito sin problemas.
A nuestro alrededor, las paredes cubiertas de graffitis y de posters varios (de películas, de bandas, de publicidades retro…) daban una vibra entre ochentas y grunge, invitando a los comensales dejar una huella.

Al acercarnos al mostrador, encontramos colgados 5 cartones con la descripción de las hamburguesas que ofrecen. Simple y conciso. Ellas son: la clásica, la mexicana, la americana, la francesa (Bleu) y la jamaiquina. Por unos mangos más, conviene pedirlas en combo con papas fritas y una lata de gaseosa.
De fondo, podía verse al grill man hacer su magia, one order at a time.










Entre quince y veinte minutos después (la espera es el justo precio que se paga por lo casero), nos llamaron por el nombre y nos entregaron el pedido.

Fer se pidió L’Americain, con panceta, queso cheddar y BBQ sauce.
Ale eligió La Bleu, con queso azul, cebolla caramelizada, tomates secos, portobellos y rúcula.
Y a mi me tentó La Jamaican, con tomate, pepino, panceta, queso cheddar, anana, jalapeño y honey mustard.
Hacía mucho tiempo que no comíamos unas hamburguesas así de caseras y tan sabrosas fuera de casa.
Todos esos coloridos ingredientes apilados sobre la carnita jugosa hacían de nuestras burguesas un paisaje más que apetitoso. Comerlas sin mancharnos fue todo un desafío, pero bocado tras bocado supimos que bien hubiera valido llevarnos una herida de guerra en la ropa.

Un párrafo aparte merecen las papas fritas… ESAS PAPAS POR DIOS.
Bastones grandotes, bien fritos y sequitos, crujientes por fuera y esponjosos por dentro. Un canto a la vida es poco decir. ¡No dejen de probarlas porque explotan!

Una hora más tarde, el lugar estaba llenísimo. Había cola para pedir y gente afuera esperando por una mesa. Refuerzo nuestra recomendación de que ser un early bird tiene sus beneficios, especialmente si no quieren esperar mil horas (como un perro…) por una hamburguesa, aunque lo valga! 

Jorge L. Borges 1766 (Palermo)
4833-5151
pchacra@burgerjointpalermo.com
Abierto todos los días de 12 a 24hs.
Viernes y Sábado de 12 a 2am.
Burger Joint en Guía Óleo
Burger Joint en TripAdvisor

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