Viajes

Comer en Viena

Viena nos recibió a finales de junio, toda ella muy pulcra y calurosa, con un Naschmarkt siempre ajetreado, su imponente MuseumsQuartier, su Sachertorte tan emblemática y su aire a Mozart en cada rincón.
Ah! Y con unos increíbles schnitzels GIGANTES que no pudimos dejar de probar.




 

Para todos aquellos viajeros que alguna vez decidan visitar esta bellísima ciudad austríaca, les recomendamos en este post tres lugares con estilos muy diferentes, donde podrán comer rico y barato (Trześniewski), probar el famoso Wiener Schnitzel (Figlmüeller), o disfrutar de un plato típico vienés sentados en un jardín monísimo (Glacis Beisl).

Trześniewski

Unspeakably good sandwiches







 

El creador de estos riquísimos brötchen o “panecillos” fue Franciszek Trześniewski, cocinero y gourmand polaco que durante los años 20 comenzó a servir en su restaurante pequeñas porciones de pan negro untadas con pastas de distintos sabores a un precio accesible para todos.
Y parece que el negocito funcionó bárbaro: en la actualidad son 8 las sucursales de Trześniewski en Viena, y sus 22 variedades de brötchen resultan el almuerzo/merienda ideal para viajeros que buscan comida rica, barata (€1,10 cada uno) y al paso (los locales son pequeños, con unas pocas mesitas de pie donde apoyar el plato).
Durante nuestro paso por Trześniewski nos deleitamos con 11 de estos simpáticos bocadillos, a saber: huevo con huevo (ei mit ei), champignon, hígado de pollo (geflügelleber), queso crema y cebollas (gervais mit zwiebel), pepino con huevo (gurke mit ei), salmón con queso crema (räucherlachs auf krengervais), panceta con huevo (speck mit ei), atún con huevo (thunfisch mit ei), tomate, cebollas con huevo (zwiebel mit ei) y pimentón dulce y picante (wilder paprika). Rico, rico, rico!
Y por si se lo preguntaban, se pronuncia “TSCHEZ-NYEV-SKI” (la R es silenciosa).

1010, Dorotheergasse 1, Viena, Austria
01 512 32 91
Abierto de Lunes a Viernes de 8.30 a 19 hs.
Sábados de 9 a 17 hs.
Trześniewski en TripAdvisor

Figlmüller

The home of the Schnitzel for more than 100 years







 

Durante nuestros paseos por las calles de Viena, era habitual encontrar carteles publicitando los super mega schnitzels de Figlmüller, tan grandes que excedían el tamaño del plato.
Tentados con la propuesta, llegamos al local de la calle Bäckerstraße (el original se ubica a unos pocos metros de allí, en Wollzeile 5, pero estaba llenísimo!), en donde logramos conseguir una mesa a pesar de no tener reserva. Compartimos un Figlmüller Schnitzel deep fried, acompañado de una potato-field salad with Styria pumpking-seed oil (ensalada de papa con aceite Styria de semillas de calabaza) y una small mixed salad. El escalope era indeed gigante y estaba muy sabroso y super sequito (y alcanzó más que bien para los dos), y las papas con el Styria pumpking-seed oil resultaron una revelación: estaban tan bien condimentadas que tuvimos que traernos una botellita de ese aceite maravilloso para seguir usándolo en casa.
Para terminar, pedimos un apple strudel with whipped cream (strudel de manzana tibio con crema batida) que nos dejó la panza llena y el corazón contento.
Contundente y recomendable.

1010, Bäckerstraße 6, Viena, Austria
Para reservas online, click aquí
Figlmüller en TripAdvisor

Glacis Beisl

One of the most beautiful restaurant gardens in Wien










 

Glacis Beisl resulta un bellísimo oasis escondido en la parte trasera del MuseumsQuartier, colmado de verde y arquitectura moderna. Su menú ofrece una muy buena selección de comida tradicional austriaca, con un twist moderno.
Durante nuestro segundo día en Viena, y luego de nuestra visita al MUMOK, conseguimos una mesa en el jardín de este pubcito, donde disfrutamos de un riquísimo almuerzo a la sombra de sus frondosos nogales: yo pedí una baby spinach salad with walnut vinagrette & cream cheese (ensalada de espinacas baby con vinagreta de nuez y queso crema) que estaba muy fresca y sabrosa, mientras que Ale optó por un plato más espirituoso, la panfried blackpudding, served with steamed cabbage and boiled potatoes (morcilla a la sartén, servida con repollo al vapor y papas hervidas). El postre compartido fueron unos increíbles apricot dumplings with stewed apricots & vanilla ice-cream (dumplings o bollos fritos de damasco, con damascos en compota y helado de vainilla), que balanceaban a la perfección el mix dulce-ácido que tanto nos gusta. Acompañamos los dumplings con un Rooibos Tea altamente digestivo, con el que dimos cierre a un almuerzo lindísimo.

Zugang Breitegasse 4, Museumsplatz 1, A1070 Viena, Austria
mail@glacisbeisl.at
Abierto de Lunes a Domingos, de 11 a 2 am.
Glacis Beisl en TripAdvisor

Si andan de paseo por Viena y visitan alguno de los tres, ¿nos cuentan?

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